Olla de grillos

Reynaldo Jiménez

 

La cruda

Disipa la nebulosa madrugando una sarta de pincelajes
y erosiona la capital de Bruma, brama la pútrida
petrificando la sangre, por donde ocurre una cosa
que no la pantomima sacude sino el desvelo, unísona
desnudez que se acicala ante la parca restauradora
de su apetito.

La fibra óptica del sucedáneo despierta con la mordaza
puesta. Son primaveras acumulándose en la bolsa,
durante la frágil danza crecen impalpables fortalezas
hasta apasionarse con la escultura de carne que se anima
a la apariencia y sale entre los vivos a trasuntar
esas veredas del cortejo de janos con ganas.

No sin embargo escucho la razón de ser de estos potreros,
estos descabezados tales a la palestra ilustre de los plintos,
sacabocados que quitan del medio la sabiola, la cual rueda
escala a escala hasta la casita de muñecas de la paraca,
pulpa de inquina cambiante como en el pálpito
de alguna fiebre entre el tramonto.

Sale entonces quien mezclara distancias a un pasaje
de rápidos y tecnos, como en la melodía de arrastre
con la que pastan las cosas, sacos, aspas, napa de ascos
y la náusea sorprendentemente dulce allá en el fondo.
De haber abismo cierto en esta hoja cunde
o hace cundir la nervadura duración.

Los causales bichos se harían las preguntas
residuales, mientras la fuga de la sed encendería
la inminencia ciega sorda nunca muda del monito
jugado monitor o biombesco de lo más feraz,
de lo más veloz, hay que insistir, de lo más
neutroglodita. Que bosteza, por supuesto, y hace un daño

liminar de lumínica apretura, disimula hueso
lo que pellejo cooculta, para volver a la pálida
escultura, cultivo del daimón con su chaleco
de portátil, su misa en escena parva de lirios y
espinares muy bien guardados en la impalma
de lámina de oro de supuesta paciencia.

Luego se arrancan las cosas a su espectro.
Se mastica lo mordisqueado a rastras del eco
continuo a la zaga del rito que desmembra.
Junto a la membranofilia total asoma el cricher,
su desmelenar la luz difusa estruja
el ánima, que se echa a rodar con la perrada.

¿Pero no es figura esquiva
asunto de mordaz eterna, de una
acaso rabia, simultánea, que echa espuma
entre las patas odoríferamente fáunicas de la tarde
moderna evaporando? Signo de sí, gnosis del sino,

chi lo sà! Rasco la penetrante fábula gomosa,
inmaculada rocío de los piensos, pero quién
me creo me creara, estará en la cara de piedra
de las raras mandíbulas que sin hesitar estiran,
burlescas, casi escapadas del siempre y del aún.

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 Sabelotodo

¡Sabe a rayos!

Sabe a mientes
la miel del sueño prevaricando
las várices del muro
De los laberintos jala su ternura de larvas

Huevecillo central de la fatalidad correosa de acogotar
De por ahí se sale a un sucedáneo Parcamarca
con sustancias acaso tristes su demasía desflorando
Cualidad amargoacuosa del sigiloso besar por donde saber se sale

A cutícula de paraíso sabe la rayadura película
pasada par atrás con la evidencia encinta
con la muleta rusa con la ruleta muda con la maleta
rota con la macana en casa la cama dura pureza ruda

Marca aflora la fauna aúna cada membrana témpora
Sabe por cierto la postura enroscada con la cual encara
para encajar ese filón por el que un ritímico vaivén
ya desde el timbre nos secuestra
sin rescate pedirle a Nuestra Señora de la Cruda

Ni crudo te come la tan espátula te pasa la mano
como en la limpia mientras acecha permanece
Y no es cosa de arrancar nomás los sedimentos
La pátina íntima se arremolina en solos de acosar
en calces derivando callejoneos sin más

pellejo
que la hora
que acaba
a tu lado
de pasar

Por esta misma evasiva se va al desvío
Las emociones del color concurren a la puerta
Golpean el foco musa con festones de feria
paralisiada patria de Las Listas y el sónico
feriante ahí perdido

con su cata de pavor en rútila rutina
que le aceza el párpado sin consumar
las consecuencias del cerebro ulterior
hecho lácteo como por tacto tatuando
tanto compacto novosanguíneo pacto

Entre un acto y su altro pasa potranca Fuerza
la promoción de tractos contractos de solo arder
los ojos solo de comerte por transmirarte
teletransporte de microlapsos entre que se te rapta
en torno a tu ración traidora de pasiones e intacta

Tiembla el tiempo acordado desdespierto
y que ya se levantó y la vuelta a dar ha salido
al can de su cerbero cerebrillo ¿Seré? se repro
duce y se asimila
a manera de siamés del simio de sí que dice Sí Sí

La res extensa sabe el pus de la Mismisísima
circunferenstante
¿Besar sabe?
A sudores nocturnos claramente
destilados por protoagonía de núcleo puro
y duro como el inca una descendencia

La erección siempre prematura
en la violencia deslizada esponja del reborde
que te acontece porque se pasa esa mano
por cómo de frágil viene el brujerío y traspone
al timorato morador de su temblequeo

Venenosa raíz
Pudor de la muerte has preguntado
por el sudor corrida tauromueca del dorso

Torsos desnudos los finados sin fondo
contra la muralla o pantalla del gesto
con que meditabunda te abanicas tan
difícil sobre tu barca linterna lacustre

Todas las lagunas meditan en ti

Todas las espumas se te condensan
a la primera
gota
en flor
que justo habrá de
estallar y ya está
sin mengua prisionera luciérnaga
en la canastita de tu fe

Es el ancestro y lo has atrapado

Brindas por eso ante la lava
Ante la rana cuyo roce despierta
hacia otra puerta y más otra arrastra
Los laberintos de día se hacen distintos
pero rumian la melodía del sigilo

Aceza la víscera reptílica pues no puede
la injusticia infinita callarse
Unimembre justicia de mimbre

Se desmoronaría sin embargo la conciencia promesante
La burla de los amorfos la fuga de los brotes bros de los cerebros
Donde armonía saca un jugo cerebral vale insistir una poción de monosabio
Simio asimilado al juguete delta de su monólogo alerta de venas en su árbol fugaz

La erosión dibuja o arriesga una probadita
al borde y a la sombra del rencor de las esquinas
Se incita entonces a comer la incógnita
collar de las catástrofes

Irse de octava saltarse la muesca escapar
a la par de las capas capar al toro por las astas del ciervo en el pastizal
Foro fósil de postizos antepasados frondes arácnidos desfondes

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Setas

a
Se rompería lo que iría a componer ni opino nato
O poso hueco por ecovar la recova del pregusto sal
Que me mamaba demoras de pulposa gravedad
Que en el duramen inténtase seso desnudoplásico
Juguetería inválida de alondras y demás astrosos

En las fibrilaciones no cabrías ni en tu sorpresa
De apresarme cobra el arete tus más sinceras orejas
Fáustico ariete del eréctil desde la tabla de saltar
Que de un besar te escurre estropaja fíbula rasposa
Si cactases vigilia ante el pesar omnímodo al menos

De entrada hasta entriparse con las emanaciones
De los plugares sugeridos en la Guía Gran Peregrín
Ser dismembre del crecimiento a razón de dudarle
Al ave que se viera cual giratoria en tus cabales
Se te moviera entreverificar la fechoría fetiche de ti

Allende oh la divina de enredos flujos en pelo
Pues pareciera desmelenársete la solícita fragancia
A propósito de la desproporción con jugosos lentejuelos
Por los que hídranse viscosidades bífidas surgidas al tocar
Arremolínase la multitud de culebreos tales de dificultad

Al acoso promesante corro poroso durante todo el troco
El hueveo del prurito truco del recoveco del recorrido
Y aquestos recodos rescoldos escamas ecos de grey escapularios
Desórganos gramas en su ley buey al bien masticarte
Qué buen corneta resultares luego de rendires reflejares

A la entrada del Palacio de las Bofetadas supurante profuro
Despieza a su prófugo la más transparente partícula
Adentrado desierto a veces desespierto
Buen semental habrás resultado durante la Guerra de la Gran Erección
Grimas o no esgrimas de suyo o soslayo los chispazos de tu gargajo

Y pendulares balancearan los estiletes sin nueva uva en la punta
Cuánta ternura tuya ante cuánta aprobación de cornejos y musgos
Bendecir el puente de un pálpito que se le descose el borde
Para fuera saber que se descula tras lapidares una suerte
De piña erizo punzante antifaz antiparra en el susurroquedal

Mínero-alibíes por los que fluctan los untuales acrificios
Detritos de tu masticación sanguijuela predilecta de los sacros
Por el párpado del estrépito asoman los amarillos del Millón
Idénticos a su sola muerte al ras del tro del ros
Trofeo hollejo del ojo pájaro jamás alcanzado alzado descalzo Orfeo

Que jamás te amaron las sirenas se te sale por la forma de vagar
Las tremebundas señoras del remolino de cabeza en la fugaz
Cantinela con que se te prende linterna al interior
De las penumbras encebolladas de abolladuras agitaciones en el ámbar
Qué buen imbécil

 

b
Se te preocupa el sátiro hemenil mientras guiñapa reojo
También al asaltar los altares de la inmagna desproporción
Venirse en vicio porque al vitreaux ninfeto le haces falta
Porque la voz se te saja del parlante tripla anticipa mordisca

Ni por todo el esfuerzo del mudo la persona se saca la seta
de dentro de detrás de dardo de lengüa que le urge para urdir
la mascarilla veloz para irse de bocamanga con una picardía
en consecuencia de cor.  ¡Mnemo muermo capitana sumérgeme

en fibrilares mejor que asido a la Estrella si fosforece
todavía, todavía cautiva!
Inútil dirigirse al fatuo supuesto fautor del monólogo
Desde luego en efecto sin embargo


c
El estallido de los brillos y las runas golondrínidas
El resplandor de los olvidos subacuáticos ramajes e intrincamiento de fieras
………heridas
En el país fulero que prefieras o en todo caso el sucinto melifluo de sus Cargos
………Generales
¡Y vidrieras! (Si vinieras…) por la estatura desprevenida de todas o cualquiera
………de aquélla
Por las que dimanan de la star cicatrizando las fatales enaguas

La fuerza efluvial del te-deseo inervando la sacudida del aferente adiós
Vergan lapidarios para tan poco de póstumo en postura
Fetal la fumarola del intérprete desconocido tumbaba al protagúnico
Comanche de últimas en las utilerías superfutiles o la meca núcleo del
………mecanismo
Se desnudan la comadre y el compadre y en madeja semejante comadrejan

¿Quién se deja? fue la presunta furtiva que dardara tanto entre desmoro y
………oxímoro
Desfazer las cicatrices de imposibles en acto a fin de saqueado haberse sin asco
Esta cosa en caracú desde la fosa anterior respiradero de suertes esta fluente
De los ensartes adonde nadie dicta sino aquello que trasmina le costura el
………párpado y sella
Quizá lentejuela celdífuga o infracelo al despedirse al otro lado del plugar las
………fugas aluviales

 

Monotempo

a
Arder es la delicia subcutánea, pero hiere
mientras el perfume ocasional enloquece
estas papilas u hocico gustativo, puro pregesto
que a muerte sabrá, si sabe, que se regala
por ahí, en las esquinas simultáneas, e incluso
ese darse suicida de los diamantes al redor
de gustos asustados, me atrae hasta el tramonto
y témpano yiro sin destino hacia las islas.

Pero en las formas que me buscan el roce
disuelve la efusión los comandos y las risas
de alguna que otra vecindad, a la deriva igual
con este ralo rapto de cleptómano internado
en las selvajerías del rumor adusto con que se pintan
las equívocas, en amoríos de postrimera ocasión.
Ninguna aparece sin embargo estoy jalado

jadeo con el desaliño espirado de los pálpitos.
Que este deseo no sea tan mío, me encuentre
irrepetido en recovecos del escondrijo
encendido tracto en su esporádico entrepartículas
y aquella espora sinuosa del apetito que pone
el cuerpo y saca época: esta ceguera hasta la ojera
que hogueras dejan tal inconclusas inquisidoras.

 

b
Empero enamorado con el mortero de curaciones jamás alcanzadas, hasta este
momento, hacia la cumbre relaxa de momentánea montaña, mientras perdure
la insurgente de los virajes, otra encontrándote detrás de colorígenas tiras del
cortinaje
sin adónde colgarse a no ser osar la desposesión ante el osario erizado de las
furias.

Me como tu sombra adorada no tanto en ti sino en el modo en que se te desliza
áspera también sobre las rocas, cactus del arisco sedimento o el desierto, que
tanto
te ama como a él amas, y uno celoso de esos dos que se reúnen frente al muerto
que me completa adentro a manera de ganga especular o espolvoreo que
despide.

Pero te había tanto esperado que te me contigo confundí, creyendo tú eras tú
la que no eras, siendo la otra entre los trinos, toda hecha puerta a un laberinto
de proyectores sin trayecto, tras el íntimo suspenso abisal a la altura del hambre
que una vez te tuve y por un microahora le predispone retorno a la captura.

Por embargo algo muy pariente del ser felicisímo cual rocío nos vincula, lamida
de los presentimientos en el aire, abejas en el roce, extranjera tu perfil
me hace elástico al aura del torpe vaivén de ciertos orgasmos primeros,
como si dijese tremero y último auxilio: axilas, cavidades de saliva resinosa,

lugares tan ignotos cuan ingentes, sin más salida que seguir saliendo, surtir
aquel
de los efectos de una remota ignorancia durante esta larga caminata lunar,
antifaz
del claroscuro sobre tus ojos lentos de los efectos primeros. Anterior deviene cada
paso de la mano contigo, aun cuando bichesco me chasqueen tus efluvios aluviales.

 

c
Pero el tiempo te reparte en varios cuerpos,* me resultas
imposible en una sola, y pierdo el rumbo de esta forma,
viajo en la tabla sólita del vacío de molécula a mácula,
placer celular de sujeto que se pierde para nunca retorno
de sus fuentes dilatadas entre pérdida y entrega.

La resolana impide capitular, y en esta pausa te desveo
a la vez que otra llegas y la diosa mutante se devuelve
a la ribera sigilosa de un deseo brutal de retornar fruta,**
la bestia aun si tierna se disuelve en el reguero del párpado,
febrífuga por entre los disfraces al revés, supuesta en duda.

Por la costura entre lugar y laguna pasan las cruzas
y algún detalle en todas del arrastre me enamora,***
con consistencias que desconozco, hasta ahora, cada
“pequeña muerte” en su cápsula disolvente, para más
hondo verte, o por arte y parte del reflejo aún mirarte.

4-8-17/25-8-17

 

* Te repara en parte, por partes, mientras ovario el tiempo se hace
cuenta tus partes, las reconecta y enchufa a una corriente
de pausas, en pormenores de causas sin más efecto que la toma
de la Bastilla de posición de colocado feto en su cápsula
memento de momento separa un parque de uterina ulterioridad
** El tiempo se hace el tonto, pero te espera, hasta que lo atiendas
por el teléfono de tu circunstancia, como un oráculo de cuento
con un sigilo sibilino psicopompo en piscolabis en un teatro
de respuestas más que puestas hechas polvo del reparo, puré
instantáneo en el apuro del espectro por aparecer en el espejo
*** Te atiende el tonto parlero con su trampantojo de padre partero
con su ojo tapado, el tiempo trapero se hace un ovillo
con la propia espera de su trampatrompo, con la trompa
puesta en olfatear la duda del recién parido partido a tiempo
mientras hace tiempo que hace tiempo mientras hace tiempo

 

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Reynaldo Jiménez. Lima, Perú, 1959. Reside en Buenos Aires desde 1963. Publicó: Tatuajes (1981); Eléctrico y despojo (1984); Las miniaturas (1987); El libro de unos sonidos. 14 poetas del Perú (1988); Por los pasillos (1989); Ruido incidental/El té (1990); 600 puertas (1992); La curva del eco (1998, 2ª ed. 2008); La indefensión (2001, 2ª ed. 2010); Musgo (2001); Reflexión esponja (2001); Papeles insumisos de Néstor Perlongher (con Adrián Cangi, 2004); El libro de unos sonidos. 37 poetas del Perú (2005); Shakti (2005, antología y traduccción al portugués por Claudio Daniel); Sangrado (2005; 2ª ed. 2017); Ganga (2006, antología por Andrés Kurfirst y Mariela Lupi); Plexo (2009); Esteparia (2012; 2ª ed. 2017); El cóncavo. Imágenes irreductibles y superrealismos sudamericanos (2012); El ignaro triunfo de la razón (antología de escritos de Gastón Fernández Carrera, 2013); Informe (2014); Nuca (2015); Piezas del tonto (2016); La inspiración es una sustancia, etc. (2016); Intervenires (2016); Filia índica (2017); Ello inseguro (2017); Funambular (2017); Antemano (2017). Traducciones: del portugués, Galaxias de Haroldo de Campos (2012, 2ª ed. 2013); Los poros floridos y Roza barroca de Josely Vianna Baptista (2001 y 2017); Catatau de Paulo Leminski (2014); Instanto y Palabra desorden de Arnaldo Antunes (con Ivana Vollaro, 2013 y 2014); El infierno de Wall Street de Sousândrade (2015); del francés, Espejo ardiente y otros poemas (2016), Renombre del amor y otras versiones (2017) y Praderas temporarias (2017), tríptico de versiones de César Moro, entre otros. Fue incluido en diversas antologías: Medusario (1996; 2ª ed 2010; 3ª ed. 2016), Pulir huesos (2007) y Antología crítica de la poesía del lenguaje (2009) entre muchas otras. Junto a la pintora Gabriela Giusti, creó y condujo tsé-tsé (revista-libro y sello editorial) entre 1995 y 2008. Integró en los ’80 la “banda de artistas” El Invitado Sorpresa. Con Fernando Aldao grabó La indefensión (2002) y Ex (2012); participa en los cds colectivos Inventar la voz, nuevas tradiciones orales (2009) y Guatapu, voces poéticas de Latinoamérica (2016) entre otros. Participó en numerosos eventos performáticos y literarios, así como ha dictado talleres de escritura poética y conferencias en Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.  Jiménez es también corresponsal  de POESIA en Argentina.

Los cuatro poemas enviados por el poeta para su publicación en POESIA pertenecen al libro inédito Olla de grillos. La fotografía que ilustra el post pertenece a Manuel Losada y fue intervenida digitalmente por el equipo de POESIA.