Olimpia

Luigia Sorrentino

 

Al escribir Olimpia, Luigia Sorrentino escribe el libro de su vida. Olimpia apunta a la esencia, toca en profundidad las grandes cuestiones del origen y de la muerte, de lo humano y de lo sagrado, de nuestro encuentro con los milenios. Tiene una mirada previsora: mirada amplia, prospectiva, a vuelo de águila. Y tiene también improvisas inmersiones en la llama del verso. «Nuestra mirada entró en ese su ser / infinitamente mortal». Y propio en el entrelazarse entre el infinito y el mortal es uno de los motivos centrales de este recorrido. Recorrido iniciático: se parte de la gruta del nacimiento para llegar a la plena exposición de sí en las fuerzas del mundo, como un «joven monte en medio al ignoto». Y al final se regresa. Porque aquí cada viaje es un retorno. Y nosotros mismos regresamos: «regresamos arcaicos, al servicio de lo que fuimos». En este recorrido encontramos las épocas de nuestra vida y las épocas de una civilización, que es griega y al mismo tiempo nuestra e inagotable: una desmedida Grecia renace en estas páginas, viva , interior, pulsante. Y luego encontramos las sombras de los cuerpos que hemos amado; y al fin encontramos, entre las sombras, a nosotros mismos. Y tomamos un nuevo rostro, nos volvemos soplo, voz, viento, cigarras, piedras, olivos. Olimpia es un libro órfico. (…)

 

 Milo De Angelis

 

 

 

 

 

El atrio

 

*

El sol a las espaldas borra
nuestros rostros
venimos de demasiada lejanía
a lo largo de esa bajada
en los portales
altas columnas nos envolvieron
con sus brazos

simultánea la superficie
el movimiento en torno al propio
eje, en rotación

a la amplitud
ofrecimos el soplo aquí acomodado
la belleza que nos fue quitada
en la luz inexorable
del apagarse

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*

enorme el tiempo apoyado
a los muros

frescos se desprenden del fondo
en el marco en movimiento
restos de decoraciones
columnas que fueron altísimas
puertas doradas esbeltas
cerradas
la montaña
en ese fondo de eternidad
quedó en la espera de su sombra

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*

en esta piedra
viejos olivos y granados
citados en el calco

el amplia ventana entreabierta
por la fuerza de la nube
ardiente,
un cristal de roca suena

-el corazón del viento existe-

divina en el ojo del cielo
solemne los sostuvo la noche
que todo precipitó
en esta piedra

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*

la cancela abierta entre dos columnas
permitió el pasaje
el mármol de la puerta nos contenía

 

quedamos cerca de esas casas
aparecían como en un dibujo infantil
de los muros sobresalían
estatuas de divinidades femeninas
y el santuario elevado sobre un podio

pero allí ya nada ocurre

sobre el lado opuesto se mostró la máscara
subida sobre la montaña

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*

fuimos dotados de fuerza sobrehumana
enfrentamos adversarios terribles
levantando la capa
vertimos sobre el mundo
enormes bocas de tinieblas

-hemos vuelto para desaparecer
enturbiar el fondo-

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*

el umbral era lo
que a nosotros mismos fue ignoto
por muchos años
como las cosas
que envejecen y se anulan

 

luego algo llamó
precipitada y muda
dejo que otros supieran

-somos aquel que se va
tenemos sus piernas
los hombros, el andadura rápida
el rastro del saludo
somos aquel que se hunde
a un paso de nosotros-

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Luigia Sorrentino. Nápoles, Italia. Vive y trabaja en Roma, en la RAI (la televisión pública del estado italiano). Periodista, ha colaborado con las paginas culturales de diferentes diarios. Ha creado y conducido programas culturales para la Radio y Televisión Italiana, con entrevistas a escritores, poetas, narradores y artistas de renombre internacional, entre ellos los premios Nobel Derek Walcott, Seamus Heaney, Orhan Pamuk, el premio Pulitzer Mark Strand  y el gran poeta francés Yves Bonnefoy. Dirige el primer blog de la RAI dedicado a la Poesía en el sitio de Rai News 24. Ha publicado los poemarios: Hay un padre (2003); La catedral (2008); El eje del corazón (2008); El nacimiento, sólo el nacimiento (2009); Olimpia (2013); La necessità, en: Quadernario di Poesia a cura de M. Cucchi, (2015); (Recours au Poème Editeur, Francia, Parigi, 2015); Inizio e Fine (2009, 2016), la figura de l’eau / Figure de l’eau/Figura d’acqua, con acuarelas  de Caroline François Rubino (2017).

Antonio Nazzaro. Turín, Italia, 1963. Es un periodista, poeta, traductor y mediador cultural italiano. En la actualidad reside en Caracas, Venezuela, donde fue coordinador didáctico del Instituto Italiano de Cultura, asesor cultural del Agregado cultural de la Embajada de Italia en Venezuela y jefe de redacción de La Voce d’Italia. Es coordinador del centro Cultural Tina Modotti con el fin de promover la cultura italiana y venezolana a través de distintas formas de intercambio cultural.