Bronca City «Reloaded»

Existe una literatura que se ubica en los márgenes de lo literario, que surge en las fronteras del lenguaje, que se funda en la carne del hombre y busca ser un trozo más de lo humano, y no solo un cuento o un poema. Pensamos en obras tan heterodoxas como las de Henry Miller, Walt Whitman, César Vallejo o Gustavo Pereira. La poesía de Antonio Robles pertenece a esta familia radical y profundamente transformadora. (…) La poesía de Antonio Robles nos aproxima a intuiciones, a sensaciones, y por supuesto, el espacio de la noche será la atmósfera natural de estos textos: oscuridad útero materno, pero también nido de locura y de violencia. Se trata de una literatura urbana, que canta en lenguaje profano a los dioses del mundo occidental: el dinero, los carros, los lujos, pero su palabra no será un refinado artefacto complaciente, todo lo contrario.

Maylen Sosa

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Cada poema es un puño de la palabra. Palabra empeñada en decir más que lloriqueos autobiográficos o de la condición humana. Desarrollo de un discurso, un entreverao cultural que lo convierte en una unidad del pensamiento; venganza a los grandes emporios contraculturales. Vulnera con el verso, yo le recomendaría a algunos raperos y carajitos dizque poetas (que se las dan de malotes con algunos versos malandros) a Robles (…) Cada poema nos presenta una explosión de conocimientos, son claramente visionarios, a partir de uno se viene toda una gran fuente de información (…) la condición del poeta como vidente, capaz a través de la decantación lingüística del asombro  al percibir-interpretar los textos y las imágenes que componen los entramados del imaginario jíbaro. (…) Así como los cantos a la liberación espiritual de Kerouac y las voces búdicas de Ginsberg hurgaron por una liberación espiritual y social, Robles mete el dedo en la llaga del oficio del poeta y el ser de la poesía; un nuevo canto para la liberación de una palabra que (debe) está destinada a cambiar. Sin temor me atrevo a decir que la voz de Robles está entre la transición de una nueva forma del quehacer poético venezolano.

Miguel Antonio Guevara

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El malandreo iluminado, en el caso del poemario de Antonio Robles, consiste en una tendencia estética-ideológica que integra, de forma compleja, en un solo sistema poético, la violencia, el tono y la ironía del contexto marginal de la calle, (el denomimado lumpenproletariado), a través de neologismos, extranjerismos, palabras del dialecto malandrizado del narcotráfico y el léxico coloquial, con un lenguaje poético místico y profético en delirio, para denunciar y/o criticar la institución de la poesía, la academia y la burocracia (la ciudad letrada); asumiendo, al mismo tiempo, la voz poética, una postura romántica y vitalista de chamán y proletario a la vez, o bien, de vagabundo trascendental que está al margen de todas las manifestaciones, menos del espíritu (…) Es por ello que la poesía de Robles es el habla poetizada del ambiente social en el cual respira. Una poesía fuera de la ley, es decir, a los bordes del diccionario de la Real Academia Española, al margen del diccionario de los claustros académicos, que evidencia un dialecto con sus propios códigos y leyes que disponen de hablantes reales, dentro del contexto narco, en donde existe una estética de la recepción que Robles se apropia en su poesía para realizar una crítica política de la poesía, donde ya el lirismo ya se ha convertido en las fórmulas de las editoriales y los premios literarios, en el discurso de la tradición de la poesía en Venezuela, una poesía en estado de crisis que en el siguiente verso se encuentra su síntesis y su fundamento final.

Daniel Arella

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Una poesía que ya asoma su propia critica, su propio asombro y fascinación. Tanto Guevara como Arella coinciden y desarrollan ese lugar de violencia lexical de la poesía de Antonio, el desafio callejero del pobre, el señalar por contraste algunas zonas de la disconformidad y el desafio prole, al pensar las instancias del desvarío, la visión y el chamán, todos atributos presentes. Pero «jíbaro» es la voz puertorriqueña para designar al campesino, y esa vegueridad habita dentro de la coraza del lenguaje y la coñiza dialectal que Robles emplea. También habla sonoro el campesino desruralizado. Expropiando al lenguaje, procesando horas y horas de aire de basura televisiva y psicologia de «cine millonario», entre un embate y otro se refleja ese dato hereditario y a la vez actual, que en tiempos de chavismo Ramón Mendoza ha llamado la intracuItura. Esos adentros presentes e históricos que albergan más alternativas reales que cualquier formulario medio dialéctico. Porque en el centro de esa coñiza sonora, se preserva, repetimos, la infancia, el viaje infinito, el no volver a la casa todavía porque hay que regresar dando la vuelta.

Diego Sequera

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La mayor parte de lo que se asume como poesía no es más que inercia. Cartuchos lacrimógenos de la intimidad emocional, y algoritmos lingüísticos retocados con el matiz de expresión a la venta, completan los opacos remanentes de una búsqueda desesperada de aprobación pública que ha anulado la capacidad creativa del poeta. Justificar su condición de ser sensible es ahora su preocupación trascendental. Sin cuestionar, sin cuestionarse, seguro de saberse elegido indiscutible de la verdad, construye su juicio, su criterio, a partir de las leyes de los Santos Tribunales de la Palabra. Casi toda la locuacidad que se asume pasivamente como poesía, es solo coqueteo con el portero de la canonización: el triunfo del ascenso al olimpo de los cocteles, el estatus de facebook y la página social.  

Nada más lejano del poeta Antonio Robles que la pose de una condición de elegido intocable. Robles escribe contra la imposición de una sentencia histórica que, a través de sus modelos culturales, ha prolongado sus formas neocoloniales. La suya es una escritura acelerada y emancipada que se aparta de las designaciones populares o folclóricas como adjetivos manumisos recibidos, con la finalidad de convivir al margen del gran arte universal. Reaccionando, por medio de inversiones de signos, sonidos y significados, al enmascaramiento que muestran los referentes de la industria cultural. En Venezuela han sido pocas las voces que han buscado en su trabajo con el lenguaje una expresión poética más genuina, acoplada a la realidad americana, ahondando en su idioma con el temblor de quien encuentra una devastación en su territorio lingüístico, para enarbolar su escritura Caribe, guerrera. Les llamaron poetas ingenuos, provincianos, marginales: Antonio Robles es uno de esos salvajes.

Víctor Manuel Pinto

 

 

BRONCA CITY

 

Lo más importante es saber atravesar el fuego.
Charles Bukowski

 

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Aquellos vehículos últimos modelo
De hermosos colores – azul marino – blanco marfil – gris plateado – que imploraban ser robados
Y de pronto uno volaba en un auto de esos
La libertad sobre un auto robado a 200 km por hora
Detenerse y ser atrapado es el final
El establishment ronda frenético y entona la canción del apartheid cósmico
Calles de Brooklyn – New Jersey o Caracas – que importa si
esto es un simple poema
El hijo del hombre es invocado y perseguido en una Blazer a 200 km por hora
Y el verbo se hizo carne a 200 km por hora
Redentor – maestro – mesías – no permitas que la ley me atrape
¿Y Grand Blazer tú me amas?
Dejad que los Cadillacs y los Lincolns se acerquen a mí
La velocidad es una ecuación física
Un sofisticado fugitivo orando a 200 km por hora es una ecuación mística

Nena ven conmigo – ven – ven solo con tus cosas más extrañas en la ruta
al paraíso perdido
Nena ven que dos pieles extraviadas forman una plegaria nocturna

A los del ghetto la velocidad nos convierte en aves grises
Tremenda bronca existencial tranzar con los cuervos de neón
Deducir con exactitud como el futuro danzará en nuestros signos vitales
Deducir – presagiar – ver más allá del presente
Eternidad – eternidad infinita en toda su dimensión
Mi plegaria es más impredecible que todo el surrealismo acumulado
Padre nuestro que huyes conmigo a 200 km por hora
No quiero agonizar como el McMurphy de atrapado sin salida
El meteoro de la infancia – el buen chico de la película – todo
le sale bien – balurdo como un burócrata
El enmascarado tenía más poesía
Aún no presagio el estrellón – el desplome final
Creo en la huida a toda velocidad toda poderosa creadora del cielo y de la tierra
Dios no es propietario de autos de lujo
El maestro huye – el mesías es perseguido
Bienaventurados los que …………………………………………………………..

«No dejéis de mirar el vuelo en la freeway a tremenda velocidad»
La velocidad de la luz arrastrando la intrascendencia de nuestras vidas
Toda forma de horror – toda forma de avance – todo verbo tenebroso implica huida

Ya no hay tiempo de incinerar la paz de los templos
Un chamán del barrio siempre me dice: «las jevas no le paran a los limpios»
Una raya más

Nena ven – ven –ven que si vuelas conmigo serás mística
Ven que si no vuelas serás una putica más bailando en el templo de la gran
Sodoma
El establishment le pone precio a las almas
Una putica más en la gran Sodoma – tenlo presente
Una putica más – putica bonita con tu celular Movilnet o Movistar
Mañana dos soldados norteamericanos morirán en algún lugar del mundo
Presagio duros tiempos de alienación – de anglicanismos y sueños rotos
Tiempos de alienación – de anglicanismos –oye putica mía me gusta la fast food
Tiempos de alienación – iré a McDonalds y te compraré putica como si fueras un
hot dog y te comeré cubierta con salsa de tomates y papitas fritas
Alienación – iré de shopping y te compraré putica bonita con tu celular Movilnet o Movistar
y tu estampa fashion
Proscrito de dos mil años – te he negado tres mil veces y ahora huyes conmigo
La noche abraza a la freeway – disparos en la noche

I’m on fire – I’m on fire – eso lo dijo Springsteen
Plymouth Fury – Mustang 69
Chevy Impala 64
Crazy Horse resucitado nos hace compañía en un Cadillac robado
Mañana un pandillero será apresado en el Bronx
Y otra vez esas imágenes – mi mente divaga en el universo
Mi escondite está en la niebla de Portland
Así como el sioux que aniquilaron en Dakota
Como el jefe Bromden de «alguien voló sobre el nido del cuco»
Yo fui caído en el desembarco de Normandía – norte de Francia
Yo regresé
Mañana un soldado norteamericano de origen hispano caerá en algún lugar del mundo
En las calles me pierdo – me evaporo – mujer de humo – tú vas y yo vengo
Pontiac Sunfire – Porsche
Disparos en la noche
Dios nocturno – un fugitivo va hacia ti como bala en el viento

 

 

The blue drunk

Era una noche lluviosa de octubre.
Caminaba por una calle del Bronx y desde una esquina alguien dijo:
hey hispanic – ¿you’re grass? – The sooner the better.
Es poético caminar por el sur del Bronx.
En estas fechorías se aprende a transmutar el tiempo y el espacio físico.

El Bronx me enseñó que soy un joker adimensional.
Un joker en el otoño del noreste.
Cómo cautiva el antro del Blue Drunk siyuado en un ghetto fantasma de
sueños grises y llovizna púrpura.

The Blue Drunk – chicas fáciles – tabaco – tragos – cervezas – sueños rotos –
muertos vivientes y gangsters de poca monta.

Esta obseción maniática de transmutar el tiempo y el espacio físico hizo que una
noche me encontrara en Black Cat Street con Janeth.

Ella estaba en busca de algo – la acompañé al Blue Drunk –
pedimos dos cervezas y de pronto ella me dijo: hey poet
¿shall we kill a bartender?
No – no – el tabernero ya está muerto – le respondí.
Los fantasmas no morimos dos veces – ¿entiendes?

 

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La esquina del gato negro

…aquí habitan los parias de la palabra.
Roger Herrera

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Poema homicida

Yo la maté pero ya no recuerdo su nombre
Mari-Juana o Noemí -no recuerdo
Para Mari-Juana o Noemí yo no era gente -yo no existía- por eso la maté

La sombra que maté tenía el espíritu balurdo
Si Mari- Juana o Noemí tenía el espíritu balurdo
La sombra que maté ignoraba quién era Jack Kerouac
ignoraba quién era James Dean
Ignoraba que los marginales entramos victoriaosos en el paraiso
Sólo sabía venderse al establishment en el mercado galáctico de carne

Sólo sabía que en el mercado venden waters clock’s de oro
Yo solo sabía que Chinto esataba preso

Yo sólo sabía caminar y uir en los senderos del Yukón y en
los callejones de Brooklyn
La sombra que maté era fashion -sí- era fashion
Mi cerebro se quedó con el satélite Sputnik

Mi padre aún no había muerto y yo partía hacia la pradera del  sioux y un
chamán rezaba y de pronto la pradera me condenó a cien años más de
bagaje solitario
Y fue tal que se cubrieron de oscuridad los montes Apalaches

Yo la maté en la medianoche
Afuera en la calle lloviznaba
La ternura en mi alma se había evaporado
Yo me introduje a su casa y en su habitación la maté con un
cuchillo luminoso
Antes de matarla la abracé
De sus labios brotaron notas musicales y extrañas expresiones
entre las que recuerdo: songs de Broadway – ¡que verde es mi valle!
Vi al que voló sobre el nido del cuco- en otra vida leeré la balada del
café triste de Carson McCullers –
Y luego salí a la calle huyendo
Y detrás dejé el cadaver -la sombra muerta de Mari-Juana o Noemí

 

 

Subviviendo

……………………………………….a Diego Sequera

 

Subconfieso que subdesando las calles de un pais
subdesarrollado del Tercer Mundo
Cerquita de la línea ecuatorial
Una conmoción geográfica – tropical eructa bufones que evaporan
espíritus
Subciudadano
Subser – subpaís donde encontrarse con un chamán callejero es una rareza
Subsociedad
Apruebo solamente los homenajes a los mendigos – a los
locos y a los apátridas
Submundo
Billy Jack nació para perder
«Be born for lose»
Si el duro desierto continúa absorbiendo mis subandanzas entonces se
extenderá un crimen
Continúa la derrota
Continúa la prisión

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Antonio Robles. Coro, Venezuela, 1964. Poeta y licenciado en educación. Fue integrante del taller de escritura creativa que coordinó el poeta Juan Calzadilla en la ciudad de Coro en el año 2003, y representó a Venezuela en el IV Festival Mundial de Poesía celebrado en Caracas en mayo del año 2007. Ha publicado los libros Laberinto beduino (2003), Prosa jíbara (2004), Callejón X (2007), Bronca city (2012) y la antología Huyendo al sur, publicada por el la Fundación Escuela Editorial El perro y la rana en 2014.

La imagen que ilustra este post pertenece al artista lowrider Sal Elías y fue intervenida digitalmente por el equipo de POESIA.